n el marco de las acciones para la recuperación del Lago Ypacaraí, la Secretaría del Ambiente (SEAM) ha intensificado los controles en la cuenca del Lago, identificando una considerable cantidad de actividades impactantes, entre ellas, los lavaderos de vehículos. Muchos de estos establecimientos no cuentan con la licencia ambiental obligatoria, lo que podría derivar en casos de contaminación que afecten negativamente al medio ambiente.
La normativa vigente en evaluación de impacto ambiental exige que toda actividad sujeta a permisos municipales, como los lavaderos de vehículos, obtenga primero una Licencia Ambiental. Esta medida es clave para garantizar que dichas actividades se ajusten a las regulaciones de control ambiental, minimizando su impacto en los recursos hídricos de la región.
Particularmente preocupante es la situación en los municipios cercanos al Lago Ypacaraí, donde algunos lavaderos operan sin cumplir con los requisitos legales. La Ley Nº 294/93 y su reglamentación a través del Decreto Nº 453/13, así como la Ley Nº 3.239/07 sobre recursos hídricos, subrayan la importancia de contar con una licencia ambiental antes de la habilitación de cualquier actividad que genere efluentes potencialmente contaminantes.
Ante las carencias técnicas en algunos municipios, la SEAM recalca la necesidad de hacer cumplir estrictamente estas normativas. La falta de control sobre los lavaderos de vehículos en la cuenca del Lago Ypacaraí podría tener graves consecuencias sobre los cauces hídricos tributarios que alimentan el Lago, comprometiendo su calidad y caudal.
Además, la SEAM recuerda a las municipalidades su obligación de intervenir y prohibir la instalación de lavaderos que no cumplan con las normativas ambientales, aplicando sanciones severas a quienes infrinjan estas disposiciones. Las multas establecidas por el Decreto N° 2598/14 oscilan entre 3.001 y 10.000 jornales mínimos, además de otras posibles medidas correctivas.
La preservación del Lago Ypacaraí y su cuenca hidrográfica depende de un estricto control de las actividades humanas, especialmente aquellas que tienen el potencial de contaminar los recursos hídricos. La SEAM insta a los municipios y a los operadores de lavaderos a cumplir con las normativas vigentes, garantizando así la protección y recuperación de este valioso ecosistema.
Fuente: Ministerio del Ambiente y Desarrollo Sostenible, Paraguay
