En una instalación industrial ocurre un derrame.
Un recipiente ha caído al suelo y parte de su contenido comienza a extenderse. A simple vista, el líquido no permite determinar demasiado.
¿Es inflamable? ¿Es corrosivo? ¿Puede generar vapores peligrosos? ¿Reacciona con otras sustancias? ¿Qué equipo de protección debería utilizarse? ¿Es conveniente emplear agua?

Mercancías peligrosas: cuando una etiqueta puede evitar una emergencia — o agravarla
Pictogramas, colores, números y fichas no son requisitos gráficos. Son un lenguaje de seguridad pensado para que, frente a un derrame o una fuga, cualquier persona pueda reconocer el peligro y decidir bien en segundos.
Ocurre un derrame. Un recipiente cayó y el líquido empieza a extenderse por el piso. A simple vista no dice nada: ¿es inflamable, corrosivo, reactivo con otras sustancias? ¿Se puede usar agua? En ese instante, tener la información correcta deja de ser un tema administrativo y se convierte en una cuestión de seguridad.
Por eso la identificación de mercancías peligrosas ocupa un lugar central en la prevención de riesgos. Una guía visual de ENI School of Business, by Management Academy, reúne tres herramientas clave para entender este lenguaje: las Fichas de Datos de Seguridad (FDS), el Sistema Globalmente Armonizado de Clasificación y Etiquetado (GHS/SGA) y el sistema NFPA 704.
Un peligro que no puede identificarse correctamente es también un peligro más difícil de controlar.
Antes de controlar un riesgo, hay que conocerlo
En cualquier planta, taller, depósito, laboratorio o centro de salud pueden convivir productos inflamables, corrosivos o peligrosos para la salud y el ambiente. No alcanza con guardarlos en un recipiente y ponerles un nombre: la persona que interactúa con ellos necesita entender qué peligro representan y qué precauciones exigen.
Ahí aparece el valor real de la comunicación de peligros — y la diferencia entre colocar una etiqueta y clasificar correctamente antes de etiquetar. La etiqueta es lo visible; detrás debería existir siempre un proceso técnico.
GHS/SGA: tres familias de peligro
El Sistema Globalmente Armonizado organiza los peligros en peligros físicos, peligros para la salud y peligros ambientales. Antes de etiquetar, exige un proceso previo: recopilar los datos disponibles, evaluarlos frente a criterios establecidos y determinar la clasificación correspondiente.
Los nueve pictogramas son la parte más reconocible del sistema, cada uno con una denominación técnica que permite identificarlo sin ambigüedades:
El pictograma es solo una parte. Una etiqueta GHS completa integra identificación, pictogramas, palabra de advertencia, indicaciones de peligro, consejos de prudencia y datos del proveedor.
La Ficha de Datos de Seguridad (FDS)
Si la etiqueta ofrece la primera advertencia, la FDS permite profundizar. Se organiza en una estructura estandarizada de 16 secciones fijas — quien conoce el sistema sabe exactamente dónde buscar cada dato, sin depender de cómo cada empresa decida ordenar su información.
- ¿Qué sustancia es y qué peligros presenta?
- ¿Qué hacer ante una exposición o un incendio?
- ¿Cómo responder ante un derrame?
- ¿Cómo debe manipularse, almacenarse y qué protección exige?
Tener la FDS archivada no es lo mismo que gestionar el riesgo. La pregunta real es si puede acceder a ella quien la necesita, cuando la necesita.
NFPA 704: el mismo lenguaje, otro propósito
El característico rombo de cuatro colores no dice lo mismo que el GHS ni compite con él. Está diseñado para una lectura inmediata durante una emergencia: comunica salud, inflamabilidad y reactividad, más un espacio para riesgos específicos — todo en cuatro cuadrantes que se leen en segundos.
Salud
De 0 (normal) a 4 (mortal).
Inflamabilidad
De 0 (no arde) a 4 (arde bajo 25 °C).
Reactividad
De 0 (estable) a 4 (puede explotar).
| Herramienta | Función principal |
|---|---|
| FDS | Información estructurada y detallada del producto |
| GHS/SGA | Clasificar y comunicar peligros de forma estandarizada |
| NFPA 704 | Lectura rápida para la respuesta ante emergencias |
«Todos sabemos qué contiene ese tanque»
Esa frase funciona hasta que cambia el personal, cambia el proveedor, alguien trasvasa una sustancia o se reutiliza un recipiente. Un sistema de gestión no puede depender de que alguien recuerde: lo que representa un riesgo necesita estar identificado, documentado y comunicado, siempre.
Etiquetar correctamente no es burocracia. Es una barrera preventiva.
La gestión ocurre todos los días, no solo en el incidente
Una organización madura no espera al accidente para preguntarse qué sustancias tiene. Según la operación, esto puede incluir identificación de sustancias, clasificación de peligros, etiquetado, disponibilidad de FDS, almacenamiento adecuado, compatibilidad entre productos, controles operacionales, equipos de protección, capacitación y planes de respuesta.
El vínculo con ISO 45001 es directo: identificar peligros, evaluar riesgos y establecer controles antes de reaccionar. Y la dimensión ambiental también está presente — un derrame puede afectar suelo, agua, residuos y comunidades cercanas, conectando el tema con ISO 14001.
Capacitar no es mostrar los pictogramas una vez
Una capacitación eficaz debe lograr que la persona pueda responder, meses después y bajo presión, preguntas concretas:
- ¿Qué significa esta señal?Reconocer el pictograma sin dudar.
- ¿Dónde encuentro la FDS?Saber acceder, no solo que existe.
- ¿Qué hago si ocurre un derrame?Actuar sin tener que investigar primero.
- ¿A quién debo comunicarlo?Conocer la cadena de aviso.
Cinco preguntas para medir la madurez del sistema
| Pregunta | Qué revela |
|---|---|
| 1 | ¿Sabemos exactamente qué sustancias peligrosas tenemos? |
| 2 | ¿Están correctamente identificadas? |
| 3 | ¿Tenemos acceso real a las FDS correspondientes? |
| 4 | ¿Las personas comprenden la información? |
| 5 | ¿Sabemos cómo responder ante una emergencia? |
Si no existe un inventario confiable o un recipiente sin identificar no genera alerta inmediata, el control ya empieza con una debilidad.
Ninguna etiqueta reemplaza una gestión deficiente
Las Fichas de Datos de Seguridad, los pictogramas GHS/SGA y el sistema NFPA 704 muestran cómo la estandarización ayuda a que distintas personas interpreten un mismo peligro con referencias comunes. Pero ningún pictograma sustituye la capacitación, ninguna FDS sustituye un procedimiento que realmente se aplica, y ningún sistema de identificación protege a una organización si las personas desconocen qué significa.
Frente a una sustancia peligrosa, saber qué tenemos delante puede determinar lo que hacemos después. Y en una emergencia, esa diferencia vale más de lo que parece.
Fuente técnica de referencia: Guía de Mercancías Peligrosas — ENI School of Business / Management Academy
